Archive for junio, 2013

Nosotros

Nosotros, hombres con carne de maíz,
sangre de lluvia,
huesos de caracol
y plumas en el corazón,
cantamos con bocas sagradas
a nuestros ídolos de tierra,
quisimos impíamente a la madrugada
y al volcán,
y destruimos nuestros sueños de antaño
antes que fuesen descubiertos
por los conquistadores.

29 junio, 2013 at 11:22 am 1 comentario

Padezco

a raíz del Mitch

Dr., padezco
padezco este país.
Me duele el agua que azotó
pero antes de eso
padezco una condición
que no resuelven
todas las cargas de avión.

Me empieza por el estómago
y me oprime cada riñón,
me apuñala el higado
y se me sube por un pulmón.
Me dificulta el habla
y aún más la respiración.
Se me nubla la vista.
¿lo llevaré en la sangre, Dr.?

Cada vez me siento peor,
¿se me rompió algo adentro, Dr.?
Las venas se me desbordan
como ríos que echan mi vida al mar.

Padezco todo,
el chasquido de una bala
y el látigo del patrón.
Padezco mujeres sin hogar
y niños con familias imaginadas
que mueren por petición popular.

Padezco engaños
y promesas rancias,
un tumulto de años
y mi insignificancia.
Padezco ira, Dr.
Mi pasión es larga y amarga.

Me duele el agua que no tomo,
la tierra que no es mía,
y el trabajo que no tengo.
Me duele no poder leer su receta, Dr.

—–

Presenta un cuadro crítico y complicado:
las defensas fuertes pero no muchas,
la cura más allá de la ciencia.
Le receto una inyección de lucha
y un suero de resistencia.

25 junio, 2013 at 11:17 pm 1 comentario

Poema Gris

Tal fui, porque fui hombre, oh soñador ignoto,
pálido hermano mío, que en porvenir remoto
recorrerás las márgenes que mi tristeza holló.

Juan Ramón Molina

 
En la tarde silenciosa
me encuentro meditabundo
y con pensamiento profundo
se van aclarando las cosas.

Veo con claridad
la oscuridad de antaño,
y veo que fue mi daño
el haber querido amar.

Si mi error fue mi cariño,
pues errar es mi destino,
ya que amar es el camino
que he seguido desde niño.

Y si mi suerte es siempre así,
de amar a crueles mujeres,
será la suma de mis quereres
la muerte que he de sufrir.

22 junio, 2013 at 10:38 pm 1 comentario

Fugaz

Surcas la dura oscuridad del universo
breve y brillante estrella fugaz
abriéndole brecha a un sombrío verso
desatas tu luz y luego te vas.

Vas, ligera y gris llovizna otoñal
vaga sensación a aquel lejano olor
divides en dos mi infinito mal
y describes callada la palabra amor.

21 junio, 2013 at 9:59 pm 1 comentario

Espejo de la Oscuridad

No es fácil reconocer la alegría
después de contener el llanto mucho tiempo.
Roberto Sosa

En el espejo de la oscuridad quepo
de un crater glacial nazco
de los pasillos lunares salgo
arrastrándome en su blancura
dejando un rastro inmunde al pasar
chorreando sangre a borbotones
sobre nuestro amor antiséptico.

Sólo el dolor conozco como remedio
sólo un zarpazo brutal
podrá evitar que me derrumbe
sólo el sabor salado de mis lágrimas
podrá impedir que mueras de sed.

Porque remiendo las grietas de mi caparazón
reconozco el sol.

Después de la conmoción más sísmica
sé abrir ventanas.

Sigo el humo a la zozobra donde
renacen los escombros.

Pero la bruma de hoy desecha mis fragmentos
a la deriva
desorientados sin tu rescate
—porque sólo lo esparcido se puede juntar—
de la despiadada embestida con que los disuelve el mar.

20 junio, 2013 at 12:17 pm Deja un comentario

La Belleza

Padre, ¿Qué es la belleza?
¿Dónde la puedo encontrar?
La belleza es, hijo mío,
el día al despertar.

La belleza está, hijo mío,
en el murmullo de un río,
en el sollozo de un niño,
en el quedarse dormido
en los brazos de un amigo.

La belleza es, hijo mío,
las notas de un cantar,
las abejas de un panal,
la mano extendida en amistad.

la belleza está, hijo mío,
en la brisa de la tarde,
en el sacrificio de un padre,
en el cariño de un hijo.

La belleza es, hijo mío,
una sonrisa furtiva,
una mirada distraída,
un susurro al oído.

La belleza está, hijo mío,
en unos ojos sinceros,
en los consejos de un abuelo,
en el orgullo de un obrero.

La belleza es, hijo mío,
como una gota del mar,
la belleza está, hijo mío,
donde la quieras buscar.

18 junio, 2013 at 12:17 pm Deja un comentario

Códices

Los españoles quemaron
los códices
ante los ojos horrorizados
de los mayas
que perdían su historia.

A mi padre también lo quemaron
ante mis ojos horrorizados
porque yo también perdía mi historia.

Los mayas hoy reconstruyen
su historia
con rumores ancestrales
que vienen escuchando
por siglos.

Yo reconstruyo la mía
siguiendo los caminos guardados
que mi padre fue dejando
para mí.

16 junio, 2013 at 9:41 am Deja un comentario

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